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Mostrando las entradas etiquetadas como llamada

Like ever!

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Tres llamadas a deshora una noche cualquiera. Tres razones para no cogerle el teléfono. La primera: no quiero volver a sentirme como me hizo sentir él. Como si yo fuera una fan y él una estrella. Él siendo mi todo y yo solo una más, un pasatiempo, una opción pero nunca una prioridad. Insuficiente, subordinada, obsesionada. La segunda: cuando me eche de menos, que vaya y abrace a la persona por la que me cambió. Que, por otra parte, se merece mucho más que a alguien como él. Puede que nunca me cayera bien, pero la sororidad perdida la he recuperado para darme cuenta de que ella nunca tuvo la culpa. Y la tercera: porque NI DE COÑA. A mí no me trancas más en una como esa. Yo merezco que me quieran en voz alta, y no a las once de la noche de un miércoles cualquiera. No soy el plan cuando está aburrido o arrepentido.

Getaway car

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Un día dejó de querer verme. Cada vez era una excusa diferente, más vaga y menos creíble. Las llamadas se fueron espaciando, y su comportamiento también cambió. Un día me trataba bien, al siguiente me ignoraba. Otro, despreciaba lo que conseguía delante de él dándose la vuelta y celebrando a cualquier desconocido antes que a mí. Seguía queriendo algo de mí, claro, y dejando que me hiciera ilusiones con escapadas de fin de semana o cosas pendientes que hacer juntos. Pero no concretaba nunca la fecha de esos planes. Hasta que en uno de esos días, llenos de silencios e ilusiones vacías, lo supe con un par de gestos. Le tocó la cara. No a mí, por supuesto. Le tocó la cara y vi en ese simple gesto la intimidad que no había tenido conmigo en meses, la que escondía solo para los momentos en que estábamos juntos y ocultos a la vista de todos. No me hizo falta ver más, porque en ese instante algo me dijo que ya estaba hecho. Que yo volvía a ser suplente en ese banquillo donde nunca se me llamab...